jueves, 4 de septiembre de 2014

El accidente que cambió la historia de Brasil

Se complica la reelección para la presidenta Dilma. Si hace sólo un mes la reelección parecía asegurada, las últimas encuestas dan una ligera ventaja a la candidata Marina Silva ante la candidata a la reelección. Frente a una imagen de renovación y progresismo, su programa ha sido acusado de ser "puro neo-liberalismo" y de estar financiado por la gran banca privada brasileña.



El accidente que lo cambió todo

El 13 de agosto se produjo un accidente en el avión oficial de la campaña del PSB (Partido Socialista Brasileño). Eduardo Campos, candidato a la presidencia, y gran parte del equipo de la campaña fallecieron. El accidente y el entierro tuvieron un gran seguimiento mediático y fueron seguidos con una gran conmoción.

Los miembros de la coalición que apoyaba a Eduardo Campos, después del pronunciamiento explicito de la familia y gran presión de la prensa, decidieron situar a la hasta ahora candidata a la vicepresidencia Marina Silva como candidata a la Presidencia de la República. En cuestión de unos días, la coalición pasó de tener un escaso apoyo del 9% a situarse en un empate técnico con la presidenta Dilma.

Pero ¿Quién es Marina Silva?

Marina Silva es polémica. Se la conoce por ser la gran sorpresa de las elecciones de 2010. Unos años antes había militado en el Partido de los Trabajadores - partido de Lula y Dilma - e incluso había desempeñado el cargo de ministra de Medio Ambiente en el último gobierno Lula.

En 2010 Marina Silva decide abandonar el PT y afiliarse al Partido Verde. Marina se convertiría en la candidata a la presidencia en 2010, consiguiendo que un partido pequeño, sin recursos y sin poca implantación nacional obtuviese 20 millones de votos (19% del total).

Poco después de las elecciones, Marina abandonó el Partido Verde para liderar la formación de un nuevo partido político, la Rede de Sustentabilidade. La exigente ley electoral brasileña, sin embargo, hace necesaria para la inscripción de un partido más del 0,5% de firmas del censo electoral, lo que supone cerca de medio millón de firmas. El último día para presentar las firmas, las autoridades de São Paulo invalidaron más del 50% de las firmas presentadas, siendo imposible su inscripción en el registro y haciendo imposible su candidatura a la presidencia.

Marina y Rede entendieron que se había producido un boicot por parte de los aparatos del estado en contra de su candidatura. La realidad es que, la formación de la Rede de Sustentabilidade se produjo en fechas cercanas a las manifestaciones de Junio de 2013, durante un momento de gran agitación social en el cual Marina se situó como referente, obteniendo en las encuestas un 26% de los votos en una hipotética candidatura a la presidencia y con posibilidades reales de superarla.

Marina y el PSB

Al rechazar los tribunales la inscripción de la Rede de Sustentabilidade como partido politico, Marina Silva decidió dar su apoyo al Partido Socialista Brasileiro y, por tanto, apoyar a Eduardo Campos como candidato a presidente.

El PSB es un partido sin una gran implantación a nivel nacional, tan solo gozando de una gran popularidad en Pernambuco, donde Eduardo Campos había sido gobernador. Además, había estado ligado a la coalición que llevó a Lula y Dilma al poder y el mismo Eduardo Campos había asegurado que daría su apoyo a Dilma en 2014.

En este contexto, el PSB ofreció a Marina el puesto de candidata a la vicepresidencia, una figura sin tanta proyección mediática y sin tanto poder real. Sin embargo, el intento de aprovechar el tirón que Marina consiguió en 2010 y la popularidad de la Rede fracasó. Pese a la sintonía personal entre Marina y Eduardo, la candidatura conjunta no acabó de despegar y todas las encuestas les situaban en la tercera posición, con menos de 10% de los votos.


Ante el accidente de avión que acabó con la vida del candidato Eduardo se hacía necesario la búsqueda de un nuevo candidato. La necesidad de buscar un nuevo candidato, la falta de tiempo, y el apoyo de la prensa y de la familia de Eduardo a Marina como candidata forzó a la coalición a nombrar una nueva candidatura con Marina como candidata.

Apenas un mes después, motivado en parte por la gran conmoción nacional por la muerte de Eduardo han llevado a la nueva candidata a situarse en un empate técnico con Dilma.

Entre las manifestaciones de junio y el neo-liberalismo económico

Pese a que los partidos que dan apoyo a Marina se ubican ideológicamente en el ambientalismo y el centro-izquierda, la polémica ha saltado al ver su programa y su papel en los debates. Marina se sitúa, y el electorado así la reconoce, como la candidata de las manifestaciones de junio de 2013. La candidata se esfuerza en recordar las propuestas en cada debate, situándose como la candidata del cambio, de la nueva manera de hacer política y lejos de la oposición entre los principales partidos: PT y PSDB. Sin embargo resulta polémico el programa electoral y los grupos que financian su campaña.

Parte de la financiación de Marina proviene del banco Itaú, que debe a la hacienda brasileña cerca de 20 billones de reales, y una de las principales accionistas del cual, Maria Alice Setubal, es coordinadora del programa de la candidata Silva. Su impronta es evidente en el programa de la candidatura, que defiende a capa y espada la independencia del Banco Central Brasileño, la limitación del papel de los bancos públicos en favor del sector privado y el acercamiento comercial a los Estados Unidos.